epilepsia

Epilepsia

Si alguna enfermedad ha estado rodeada de misterio a lo largo de la historia, esa es la epilepsia. Desde un castigo divino hasta el diablo en el cuerpo, ha habido explicaciones para todos los gustos.

Aunque hemos avanzado mucho y hoy por hoy sabemos que se trata de una enfermedad y su diagnóstico y tratamiento tienen bases científicas, todavía hoy genera muchas dudas en la gente. Por eso si tú o un ser querido padecen de epilepsia no dudes en consultar una SegundaOpinión aquí, en bluMEDICAtenemos profesionales de la salud, dispuestos a explicarte de manera clara cómo lidiar con la enfermedad que afecta significativamente las relaciones sociales, la vida profesional y las actividades diarias, lo que te permitirá obtener una respuesta a todas tus preguntas y tomar parte en las decisiones terapéuticas de una manera informada.

¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia es una enfermedad del sistema nervioso en la que un grupo de neuronas del cerebro provoca descargas eléctricas descontroladas, lo cual origina las crisis epilépticas. La descargas eléctricas se propagan y pueden limitarse a un territorio cerebral preciso, como el responsable de la audición, la vista o el movimiento (la epilepsia se llamará parcial), pero también puede extenderse al córtex cerebral completo (la epilepsia se llamará generalizada).

El ataque epiléptico generalmente ocurre de manera brutal y es de corta duración. Una única crisis en la vida no se considera epilepsia.

Las crisis epilépticas más conocidas son las convulsiones, es decir, movimientos involuntarios de todo el cuerpo o solo de una parte, a veces con pérdida de conocimiento. Otras crisis consisten simplemente en que la persona de pronto no responde y se queda mirando fijamente, como si no estuviera, durante unos segundos.

Hay dos familias principales de epilepsia. Las epilepsias sintomáticas o secundarias, donde la causa se ha identificado claramente que puede ser genética o una lesión (es decir, resultante del daño que puede ser causado por trauma en la cabeza, tumor, una meningitis o un absceso, un veneno o una droga) y las epilepsias primarias cuyo origen exacto se desconoce. Estas epilepsias primarias se clasifican como epilepsia idiopática, cuando la causa es la epilepsia totalmente desconocido o criptogénica, cuando se sospecha de la causa pero no se ha comprobado.

En general, se considera que una persona tiene epilepsia cuando tiene una predisposición a convulsiones recurrentes sin que éstas se expliquen formalmente, es decir, sin lesión visible en la imagenología del cerebro o una enfermedad responsable claramente identificada.

De acuerdo a la OMS existen 40 a 50 millones de pacientes epilépticos en el mundo, y en México se calcula que el número de pacientes con epilepsia es de alrededor de 1.5 millones.

En más de la mitad de los casos, la enfermedad aparece en pacientes jóvenes. Algunas personas ya no experimentarán ataques epilépticos a medida que envejecen, mientras que otras necesitarán tratamiento durante toda su vida.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se trata la epilepsia?

Con fármacos antiepilépticos, que no curan la enfermedad, pero sí controlan las crisis. En la mayoría de los casos es suficiente con un único fármaco, que casi siempre debe tomarse toda la vida. Solo a veces se puede retirar. Algunas personas necesitan más de un fármaco a la vez. Rara vez es preciso operar para quitar la zona del cerebro “averiada”.

¿Cómo puedo prevenir las crisis?

Lo más importante es tomar la medicina. El desencadenante más frecuente de las crisis es el olvido del tratamiento.

Otros desencadenantes son la fiebre, dormir poco, el alcohol, las drogas, el estrés y el ejercicio físico intenso. Controlar estos factores puede ayudarte a tener menos crisis.

¿Qué hago si alguien tiene una crisis delante de mí?

El objetivo principal es que la persona no se haga daño. Para ello, retira los muebles y objetos duros, quítale los lentes y ponle algo blando debajo de la cabeza. Si puedes, sitúala de lado, en posición lateral de seguridad y espera a que la crisis termine. Fíjate en los detalles para luego informar al médico. Si la crisis dura más de 5 minutos, llama a un servicio de atención urgente.

Lo que no debes hacer es lo siguiente:

  • Nunca metas cosas en la boca. De verdad, es imposible que se trague la lengua.
  • Nunca trates de inmovilizar por la fuerza.
  • Nunca le tires agua, ni siquiera cuando la crisis pase y la persona parezca adormilada.

¿Puedo tener hijos si tengo epilepsia?

Por supuesto. Habla con tu neurólogo para planificar el embarazo, ya que algunos medicamentos tienen riesgos para el bebé y es mejor cambiarlos por otros.

Si te has quedado embarazada sin planearlo, en ningún caso dejes el tratamiento por tu cuenta. Las crisis durante el embarazo son más peligrosas que los fármacos.

Por otro lado, quédate tranquila: el riesgo de que tu hijo herede la epilepsia es muy pequeño.

Mi hijo tiene epilepsia: ¿puede llevar una vida normal?

Puede… y debe. Solo tienes que tomar ciertas precauciones:

  • Evitar los deportes de alto riesgo (y cumplir las medidas de seguridad en los otros (casco, ropa adecuada,etcétera).
  • Vigilarlo siempre cuando se bañe en la bañera, o nade en piscina o mar (en realidad, igual que a cualquier niño).

A no ser que la luz intermitente le provoque crisis (lo cual es raro), puede ver la tele y jugar videojuegos sin problemas. También puede ir a la escuela, ir al viaje de fin de curso y hacer todo lo que sus amistades hagan.

¿Tienes más dudas? Pregunta al neurólogo.

Una SegundaOpinión es bastante apropiada en el contexto de la epilepsia dado el profundo impacto de esta enfermedad en la vida diaria. Vivir con epilepsia no solo significa controlar las convulsiones. Es importante saber cómo lidiar con la enfermedad. Conocer los diferentes aspectos de ésta, sus consecuencias, los signos de advertencia de una crisis, las precauciones que se deben tomar y los consejos prácticos que pueden mejorar la vida diaria. Y, sobre todo, es esencial conocer su tratamiento y las limitaciones que genera.

Referencias