Valoración de la composición corporal, las nuevas técnicas.

La técnica más utilizada para valorar la composición corporal es la bioimpedanciometría. Se trata de una técnica no invasiva, de gran precisión que utiliza una corriente eléctrica conducida a través del cuerpo, dándonos como resultado la composición corporal del organismo gracias a la resistencia que opone éste al impulso eléctrico.

El resultado nos proporciona los siguientes parámetros biológicos que son de gran relevancia para la evaluación del estado de hidratación y nutricional del organismo:

  • Agua corporal total (ACT) medida en Kg.
  • Masa grasa (MG) medida en Kg y % del peso corporal.
  • Masa magra (MM) medida en Kg.
  • Metabolismo basal (MB) medido en kcal.
  • Índice de masa corporal (IMC).
  • Peso en Kg.

Una herramienta aún más novedosa y precisa es el ángulo de fase. Este parámetro de la bioimpedancia es la mejor elección para el diagnóstico de la desnutrición y el pronóstico clínico de los pacientes. Está relacionado con cambios en la integridad de la membrana celular y las alteraciones en el balance hídrico del organismo, por lo que su lectura depende del contenido en agua y de la conducción eléctrica en el cuerpo. De esta forma, permite analizar los tejidos con mayor contenido en agua (músculos) y los de bajo contenido en agua (grasa y huesos).

Este ángulo de fase es una medida estandarizada ajustada a edad y sexo, y viene determinado por la relación de la impedancia (resistencia que opone el tejido al paso de la corriente eléctrica) y la reactancia (comportamiento de la membrana celular al paso de la corriente eléctrica), teniendo en cuenta la capacitancia (almacenamiento de energía en la célula).

Como es una medición del componente hídrico del organismo, es esencial cuidar la realización del test, para ello el paciente ha de estar en reposo con los brazos y piernas separados del eje longitudinal del cuerpo y se le colocarán unos electrodos en mano y pie del mismo lado que proporcionarán el impulso eléctrico necesario para realizar la medición.

Recientemente hemos añadido la ecografía en nuestra valoración nutricional. La aplicación de ultrasonidos para el estudio morfológico y estructural de la masa muscular es una técnica emergente. En la actualidad, existen diferentes estudios de validación sobre la técnica de medición. La ecografía es una técnica de ultrasonido que determina el área de la superficie muscular en posición transversal y longitudinal. En particular, con el análisis de ultrasonido, es posible medir los parámetros clave de la arquitectura muscular, como el volumen muscular y la longitud del fascículo muscular.

Existen otras técnicas para medir la masa muscular, como las clásicas de imagen DEXA, TAC y resonancia, consideradas gold standard, pero tienen dificultades de aplicación clínica en condiciones de práctica habitual. El ultrasonido tiene la ventaja de ser relativamente económico, portátil y no implica radiación ionizante.

Podemos utilizar esta técnica de ultrasonido también para la evaluación de los tejidos adiposos subcutáneos (capa superficial y profunda) y viscerales.

Todas estas informaciones son de fundamental importancia para una correcta valoración del paciente, y de consecuencia, para definir el mejor tratamiento.